Washington (RRC): El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este miércoles que se reunirá la próxima semana con funcionarios daneses para abordar el interés de la administración Trump en Groenlandia, en medio de crecientes tensiones diplomáticas por las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la adquisición del territorio ártico autónomo de Dinamarca.
Rubio hizo el anuncio ante periodistas en el Capitolio, tras una sesión informativa clasificada, al ser interrogado sobre la posibilidad de una acción militar. «No estoy aquí para hablar de Dinamarca o intervención militar, me reuniré con ellos la próxima semana», declaró, enfatizando que la diplomacia es la prioridad, aunque sin descartar otras opciones.
La reunión fue solicitada de manera urgente por los ministros de Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, y de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, quienes buscan «añadir nuance» al debate y reemplazar «el griterío por un diálogo sensato». Fuentes indican que representantes groenlandeses también participarán en las conversaciones.
El anuncio se produce en un contexto de escalada retórica desde la Casa Blanca. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, reveló que Trump y su equipo de seguridad nacional están «discutiendo activamente» una posible compra de Groenlandia, considerada una «prioridad de seguridad nacional» para contrarrestar la influencia rusa y china en el Ártico. Aunque Leavitt insistió en que «la primera opción siempre ha sido la diplomacia», no descartó el uso de la fuerza militar, recordando que «todas las opciones están sobre la mesa».
Trump ha revivido su interés por Groenlandia –expresado por primera vez en 2019– argumentando que es vital para la defensa estadounidense, citando la presencia de buques rusos y chinos en la región y la supuesta incapacidad de Dinamarca para protegerla. La isla, la más grande del mundo con solo 57.000 habitantes, alberga recursos minerales estratégicos y la base espacial estadounidense Pituffik, operativa desde 1951 bajo un acuerdo de defensa con Dinamarca.
La reacción europea ha sido unánime en apoyo a Copenhague. Líderes de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca emitieron un comunicado conjunto afirmando que «Groenlandia pertenece a su pueblo» y que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir su futuro. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que un ataque estadounidense a territorio de la OTAN «pondría fin a todo», incluyendo la alianza atlántica.
Por su parte, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, rechazó las «fantasías de anexión» y llamó a un diálogo respetuoso. Analistas señalan que, pese al acuerdo de defensa de 1951 que otorga amplio acceso militar a EE.UU., una adquisición forzada fracturaría la OTAN y profundizaría la brecha transatlántica.
Las conversaciones de la próxima semana serán clave para desescalar la crisis, en un momento en que Europa coordina respuestas ante posibles acciones unilaterales de Washington.
